Alberto Fernández volvió a poner a la Argentina en el mapa geopolítico de los grandes afectos de la Patria Grande. Que es lo mismo que decir en los interes de los pueblos. El antiimperialismo del hermano pueblo de Bolivia se ha afianzado virtuosamente en un ciclo que lleva como matriz la plurinacionalidad, la puesta en su lugar de todos los componentes étnicos que habían estado sometidos desde la colonia sin solución de continuidad, bajo un racismo que no ha desaparecido pero se tendrá que subordinar mientras se replantea su pensamiento anti democrático y anti humano. La extraordinaria epopeya del regreso no solo al gobierno en menos de un año, sino a una instalación victoriosa en el seno de la región, a la que le aporta su fuerza incontenible, arraigada en la cultura milenaria de sus ancestros.

Discurso de asunción del nuevo presidente Luis Arce. "Nuestro objetivo es el Vivir Bien para todas y todos los bolivianos". América territorio de paz. Un mundo sin muros. Mundo multipolar. Unasur para todos con las diferencias de gobiernos e ideas. Sin miedo, sin racismos. Autodeterminación, no alineamiento. "Lucho", una nueva esperanza en marcha en Bolivia. Una Bolivia mejor es posible. "Honor y gloria al pueblo boliviano"

Despedida fraterna, después de un año de asilo solidario al compañero de la Patria Grande Evo, Alberto cierra ese abrazo simbólico con carácter salvífico: Evo y su vice García Linera corrían peligro de muerte. La dictadura sangrienta de fachada democrática se cobró vidas en Bolivia amparada por OEA-Usa.

"Tendremos otra vez Unasur para enfrentar a la OEA " Multitudinaria recepción a Evo y Alvaro en territorio cocalero, luego de kilométrica marcha a partir del fin del exilio en Argentina, llega el discurso de Evo. Para aclarar los tantos: En el mundo la disputa es por los recursos naturales, el golpe en Bolivia fue de cuño norteamericano y por el litio. Esas son las líneas de actualización política que comparte Evo con su pueblo. Volvió para decir que la nacionalización de los recursos es lo que hizo posible dar vuelta la historia de la Bolivia pobre, "de ser la última economía en la región, pasamos a tener varios países pidiéndonos dinero". Es el logro del pueblo que ahora retoma la senda de la independencia definitiva. Para que eso ocurra en la región, no duda que ha de ganar el candidato del pueblo en Ecuador, y así se podrá recuperar la Unasur para defenestrar el rol golpista de la OEA, pata imperialista de falso ropaje democrático. Tales las bases que sostienen el proyecto central de la Unidad de pueblo y gobierno, la unidad de los dirigentes en apoyo al proyecto de recuperar a Bolivia con Lucho Arce Presidente y David Choquehuanca Vicepresidente. Tarea impuesta, la de reconstrucción, a partir del año de destrucción golpista que fue muy exitoso en la generación de daños y en detener por un tiempo el decidido avance de la revolución del Estado Plurinacional. La consigna es clara: “Tenemos una larga lucha todavía, sólo quiero pedirles unidad, sin marginarnos, fundadores, ex dirigentes, ex autoridades, dando prioridad a las nuevas generaciones. Unidad por la patria, unidad por nuestro proceso de cambio. Esa es nuestra responsabilidad”. AQUÍ Y ALLÁ UNIDAD ES LA BANDERA DE LOS PUEBLOS QUE QUIEREN SER LIBRES DEL YUGO IMPERIAL.

Multitudinaria fue la caravana por territorio boliviano y el acto en su tierra cocalera, Chimore. Evo pone su liderazgo al servicio de la unidad y la gobernabilidad.

Discurso del vicepresidente electo David Choquehuanca, derramó su discurso centrado en la matriz multicultural de los pueblos bolivianos y que es su prédica de siempre, en una cruzada descolonizadora pedagógica que rescata Tiwanaku, la tradición, el Pachakuti de los pueblos originarios, la CULTURA DE LA VIDA de Abya Yala. Pacha Mama y Pacha Kama. La complementariedad de opuestos.

Revolución de ideas y equilibrios.

Conmocionante, inquietante panorama trazado en esta entrevista de Julio Fernández Baraibar a Leonel Brizola, concejal brasileño. Sorprende la gravedad de la situación, a pesar de conocerse los tortuosos criterios políticos del presidente de Brasil.

Rumores de golpe y de auto golpe. Parece el Brasil de hoy un campo de experimentación de políticas neoliberales de variada intensidad violenta, contra los pueblos.

Las movilizaciones en Chile generaron el gran espacio público callejero al que bautizaron Plaza de la dignidad. Semejante movimiento popular ha conmovido las estructuras de la dependencia y la desigualdad inmoral que genera el imperio arrasador del Dios Dinero impuesto a sangre y fuego en dictadura y consolidado por la Democracia Domesticada. Pero, como decía Juan Perón en La Hora de los Pueblos, llega el momento del hartazgo ante el perpetuo sacrificio. El pueblo dice basta y siembra en los niñ@s y jóvenes la semilla de un futuro DIGNO.

Niñas y niños chilenos, con total claridad hablan de la conciencia madurada de un pueblo dispuesto a cambiarlo todo.

Aquí, allá y en todas partes

América Latina busca su destino. Por Lido Iacomini

Ya a fines de Octubre comenzó a evidenciarse en el sur del continente una crisis política y social con facetas diversas según las peculiaridades nacionales. Ecuador, Chile, Perú, Bolivia y finalmente Colombia.

Estallidos de convulsiones sociales, crisis en los sistemas institucionales, crisis de representación política, derrumbes económicos; diferentes en cada caso, pero con un grado de simultaneidad imposible de desconocer e indispensable de analizar. ¿Qué está sucediendo? ¿Cuáles son los factores comunes que están operando sobre nuestros países?

Un factor externo común es el marco de la globalización neoliberal de cuño norteamericano. La disparidad de condiciones está determinada por una llegada (cuando llegaron) tardía, al desarrollo capitalista. Los países de la región no se caracterizan por un capitalismo tardío sino por una llegada tardía al capitalismo. El papel preponderante de los EEUU en la región (que no casualmente habían llegado primeros) creó una verdadera carrera de obstáculos a su despegue, principalmente industrial.

Nuestros países, empujados a ser proveedores de materias primas con escaso valor agregado y a menudo sin diversificación, es decir monoproductores, corrieron ésta carrera con claras desventajas. Argentina es quién mejor zafó en cierta medida, gracias a sus momentos históricos nacional populares y, aun con incipiencia, pudo desarrollar industria automotriz, aeronáutica, naviera, atómica y hasta espacial. En América latina la democracia representativa es su escalón político más alto y su límite. Es que hay un punto de fricción que evidencia la incompatibilidad entre los magros resultados económico del neoliberalismo y las aspiraciones democráticas y de ampliación de derechos de los pueblos.

Es justo decir que el proyecto neoliberal ha fracasado económicamente y que mantener sus premisas y necesidades, como la reducción salarial y la flexibilizacion laboral, requiere más control social y represión. Pero los pueblos no toleran ese rumbo. Las premisas institucionales de la democracia burguesa no le bastaron al neoliberalismo para darle continuidad al proceso de acumulación. Degradando la vida parlamentaria vaciaron el sistema de representación, judicializaron la política al extremo del lawfare, dinamitando uno de los pilares del demoliberalismo.

Este modelo neoliberal, que es el modelo capitalista realmente existente (liderado por los norteamericanos) y caracterizado por una producción mundializada y una financiarizacion desbocada, no encuentra alternativa modélica para su autosuperacion. Vale mencionar que el sistema capitalista ha atravesado diversas y sucesivas crisis, al punto que algunos analistas sostienen que la crisis es consubstancial al capitalismo e inundaron de pesimismo a los luchadores anticapitalistas. Pero vale decir que ésta crisis constituye una transición, hasta el momento, hacia un no lugar, al que algunos teóricos denominan por falta de algo mejor, el postneoliberalismo. Una palabra incapaz de mística y que no logra reemplazar la ahora arcaica palabra socialismo.

Yo suelo decir que en realidad hay dos transiciones: una transición política signada por la crisis de hegemonía del sistema capitalista realmente existente que se superpone y entrelaza con otro momento límite de la humanidad, el de una crisis civilizatoria donde el avance científico técnico está arribando a un momento que pone en cuestión todas las formas de vida que hemos conocido hasta el momento, pone en crisis la ocupación del hombre en el trabajo y su relación con la máquina, con las formas de la explotación y el uso del tiempo libre y el dominio de la naturaleza. Al momento que el uso indiscriminado de la misma cuestiona la continuidad de la vida en el planeta.

El neoliberalismo demostró que ya no puede ser motor de la historia, pero el vigor de los pueblos como el chileno, el boliviano y todos los pueblos latinoamericanos que se agolpan hoy en los pasillos de sus luchas nacionales, sí son un motor apto y nos traen las semillas que la labor teórica contribuirá a hacer florecer para embellecer el destino de ésta humanidad hastiada de injusticia, desigualdad y fascismos. De capitalismo, bah...

En toda América latina se levanta a la faz de la tierra una nueva y gloriosa nación.

Entrevista a Evo, de Rafael Correa: "la OEA ahora se tiene que llamar De Norteamérica"

Dos grandes líderes, dos presidentes curtidos en las arremetidas golpistas, dialogan sobre las formas de la resistencia, la organización popular, el papel de los organismos internacionales y el lawfare.

OFENSIVA SOBRE AMÉRICA LATINA: EL ATAQUE A EVO MORALES ES UNA ARREMETIDA DE EEUU SOBRE AMÉRICA LATINA LIBRE Y SOBERANA. Por: Jorge Rachid

Nunca más claro ni específico, han perdido las formas y hasta el pudor, atacar al pueblo boliviano que ha ejercido su mandato constitucional de votar, en donde sólo se discutía si la diferencia era de 9,5 o el 10% sobre el candidato opositor, abrió las puertas de la violencia a los grupos organizados por el Departamento de Estado, para llevar a Bolivia a un baño de sangre. Evo Morales, aymara y Presidente electo constitucionalmente, en su sabiduría ha procedido a intentar evitarlo llamando a nuevas elecciones, para intentar descomprimir la situación. Entre la sangre y el tiempo, eligió esto último, al estilo ghandiano, para preservar lo que queda de margen de maniobra para la paz en el país hermano.

Tiene historia de violencia racial Bolivia, también de la reacción violenta del pueblo ante los avasallamientos de una oligarquía que siempre quiso seguir con “la mita y la encomienda”, sobre los pueblos originarios. Un Presidente fue linchado, Villarroel en 1946 fue colgado de un farol frente al Palacio del Quemado, sede del ejecutivo boliviano. Esa multitud enardecida por el saqueo, era compuesta por estudiantes, obreros y mineros, profesionales y pueblos originarios, cansados del maltrato oligarca. Hoy es esa oligarquía la que quiere retomar el poder a como dé, con violencia si las elecciones no funcionan, con un presidente designado como en Venezuela o escindiendo el Oriente rico del Alto pobre. Esa maniobra en marcha ha incluido asesinatos, incendios de viviendas y actos de terrorismo contra las autoridades constitucionales, que se han privado de reprimir. Esa maniobra incluye, ahora, la rebelión de la Policía cooptada por el enemigo, quemando casas de funcionarios, secuestrando familias, ante la pasividad de los efectivos. Ningún diario de la región relata los hechos como son, la OEA conducida por el ex Tupamaro vergonzante y el Grupo de Lima, creado por EEUU para derrocar al gobierno constitucional de Venezuela, apoyan el golpe. El Grupo de Puebla reunido en Buenos Aires, en su proyección de recrear el UNASUR deconstruido por el neoliberalismo regional, apoya a Evo Morales y las autoridades constitucionales.

Nuevamente EEUU pretende someter a la región a la balcanización y la fragmentación, ante el avance de los pueblos por su Emancipación y Liberación Nacional como Patria Grande. Pueden estar llevando adelante un proceso sangriento, como lo hicieron siempre en la historia: en siglo XX Argentina, Chile, Panamá, Santo Domingo, Colombia, Guyana, Haití en forma abierta y empleando otros procedimientos supuestamente institucionales, suprimiendo Parlamentos o manipulando juicios políticos destituyentes. Es similar al siglo XlX, dividir esta potencia de 450 millones de latinoamericanos de la Patria Grande, que el viaje de Alberto Fernández a México ha redoblado en la intención de reconstruir, con el gigante atado a la frontera sur de EEUU, quien lo somete y condiciona con el NAFTA. La balcanización latinoamericana es el éxito de EEUU y las oligarquías locales, cipayas y entreguistas, sumisas y colonizadas, la Unidad Latinoamericana es la victoria de los Pueblos.

Bolivia resistirá siempre, Evo Morales ya es un Líder trascendente en la historia de los pueblos de la región y del mundo. Un indígena gobernando sacó a su pueblo de la exclusión social, de la indigencia y el desamparo, del analfabetismo recuperando la dignidad, creando un Modelo Biocéntrico de sociedad protegiendo a los seres humanos y la naturaleza. Hacer esto mismo le costó a Lula su prisión y persecución por los sembradores del odio racial, que propicia el Imperio.

Como Perón en 1955, Evo intentó evitar el baño de sangre con su renuncia y salida del poder. Como entonces la persecución y la muerte acechan al futuro boliviano. El Imperio no se rendirá en su intención de alambrar la región, aislarla del resto del mundo, en donde sus derrotas son constantes. Demostrando que la democracia no es su intención, sino la dominación y la colonización continental. Los pueblos no lo permitirán, “más temprano que tarde, se abrirán las alamedas….”, palabras de Salvador Allende ante el golpe de 1973 y así lo demuestran hoy Chile y Ecuador con violencia popular y la Argentina con el voto del pueblo. Por esas certezas Evo Morales y García Linera, como Perón, volverán y serán millones, porque la memoria de los pueblos no muere nunca, ni puede ser matada.

PRIMERO LA PATRIA

Después del golpe

Julio Fernández Baraibar: enorme carga poética en esta semblanza política sobre nuestra historia Grande.

Lula enseñanzas de vida, de lucha política y de gobierno

Liberación Fiesta popular

La decadencia de la restauración neoliberal en América Latina. Por Emir Sader (*)

(08/10/2019// Alai) El retorno eufórico de la derecha a los gobiernos latinoamericanos ha producido la derrota espectacular de Mauricio Macri, el estado de excepción de Lenin Moreno en Ecuador para intentar contener la ira popular en contra de su paquete neoliberal, la proyección de Bolsonaro como el más ridículo, caricaturesco y grotesco jefe de Estado del mundo. Esos eran los personajes que iban a recuperar las economías de nuestros países en la línea de sanear las finanzas públicas, recuperar el prestigio internacional de nuestros países, terminar con la corrupción, superar a gobiernos populistas y hacer nuestros países llegar a la estabilidad, el desarrollo y el bienestar social. Han pasado pocos años, quizá meses, para que los heroicos personajes de la restauración neoliberal sean personajes ridículos: Macri, Lenin Moreno, Bolsonaro. ¿Quién da algo por ellos? ¿Quién cree que Macri va a revertir las elecciones argentinas? ¿Quién cree que Moreno va a logar salir indemne de la crisis ecuatoriana actual? ¿Quién cree que Bolsonaro es el futuro de Brasil? La derecha ha tomado el gobierno de países que se habían recuperado, permitiendo que volvieran a crecer, que disminuya la desigualdad, países que tenían buenas relaciones de cooperación con sus vecinos, que lograron estabilidad política, convivencia pacífica y democrática entre las fuerzas políticas, sociales y culturales, que posibilitaron que el Estado sea respetado por sus políticas de gobernar para todos y garantizar los derechos de todos. Basta mirar cuál es la situación de países como Argentina, Brasil, Ecuador, entregados a la recesión, al desempleo, a la miseria, a la pérdida de apoyo y de legitimidad de sus gobiernos, a pocos años de que los presidentes de derecha volvieran al gobierno, para darnos cuenta de los esfuerzos, legales e ilegales, que la derecha ha hecho para frenar los gobiernos de izquierda y volver a la presidencia de esos países. Solo basta ver lo que era el Ecuador de Rafael Correa y en lo que se convertido en manos de alguien elegido en base al éxito del gobierno de Correa, que traicionó a los que lo eligieron e hizo lo que la derecha planteaba y arrojó al país al borde del caos, con ¡ocupación militar de las calles de Ecuador! Lo que era el Brasil de Lula, país respetado en escala mundial, con un presidente que dejó su mandato con el 80% de referencias negativas en los medios, pero con el 87% de apoyo de la población. Brasil crecía y distribuía renta, saliendo del mapa del hambre. Y ahora está en manos de un presidente al que nadie respeta, que está conduciendo el país a la miseria y a la violencia desenfrenada. Miremos cómo Néstor y Cristina rescataron a Argentina de la peor crisis de su historia, el país volvió a desarrollarse y a generar empleos. Su país logró superar el endeudamiento con el FMI y volvió a ser respetado en el mundo. Vale compararlo con el país que Macri no tiene vergüenza en entregar a las fuerzas democráticas que vuelven, un país que cumple tres años de estanflación, con el pueblo sumido en la miseria y el hambre. Pero hay una lógica en la locura que la derecha hace en esos países y quiere hacer en otros. Su rol es, antes de todo, buscar quitar legitimidad y apoyo popular a los liderazgos populares más importantes que esos países han tenido. Esos líderes han sido transformados en los principales enemigos de las oligarquías locales y de la política norteamericana, porque con sus políticas han conquistado la confianza de sus pueblos y el prestigio internacional, con políticas que privilegian los procesos de integración regional y no los tratados de libre comercio con los EEUU. En segundo lugar, sustituir políticas económicas que han privilegiado el desarrollo del mercado interno de consumo de masas, por las políticas de ajuste fiscal, que promueven los intereses del capital financiero. Retoman el modelo neoliberal, vigente en el capitalismo mundial, a pesar de que ha llevado a las grandes potencias a una profunda y prolongada recesión. Apostar por el modelo antineoliberal es un ejemplo de política económica alternativa, que prueba que no hay un solo camino, como el consenso de Washington y el pensamiento único tratan de imponer. La derecha latinoamericana ha retomado los gobiernos de países como Argentina, Brasil, Ecuador, y ha demostrado que no han aprendido nada de su fracaso anterior y del éxito de los gobiernos progresistas. Fracasan de nuevo, fracasan mejor, fracasan más, son y serán derrotadas de nuevo.

(*) Emir Sader, sociólogo y científico político brasileño, es coordinador del Laboratorio de Políticas Públicas de la Universidad Estadual de Rio de Janeiro (UERJ).

https://www.alainet.org/es/articulo/202564