Reducir la jornada laboral, una fórmula que incrementa la productividad y mejora la salud del trabajador. Por Laura Cociglio (*)

Argentina es uno de los países con mayor carga horaria laboral. Se encuentra muy por encima de los promedios anuales de los países más desarrollados, como Alemania y Estados Unidos. En consonancia con las recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el diputado nacional Hugo Yasky elaboró un proyecto de ley de reducción de jornada laboral, que será presentado en los próximos días. Si bien en nuestro país continúa vigente la ley 11.544 del año 1.929, que estableció la jornada máxima de 8 horas diarias y 48 semanales, desde el Siglo XIX se viene planteando en todo el mundo la necesidad de la reducción de la jornada de trabajo, no sólo para preservar la salud psicofísica de los trabajadores, sino también como medida para frenar el desempleo.

En Francia, en los años 1.998 y 2.000, se dictaron leyes que establecieron jornadas de 35 horas semanales en las empresas de más de 20 trabajadores, a través de acuerdos que suscribieron sindicatos y empresas. Se crearon de esta manera 300.000 nuevos empleos.

En Alemania, las empresas que se encuentran en grave crisis, cuentan con la posibilidad de recurrir, mediante acuerdos, a la reducción de jornada laboral por el plazo máximo de un año. En esos casos, un porcentaje de los haberes son abonados a través de un subsidio que otorga el Estado.

En Nueva Zelanda, la primera ministra Jacinda Ardern, en el mes de mayo ya había comenzado a vislumbrar la posibilidad de establecer una jornada laboral de cuatro días. Ello, luego de transcurridos varios meses de pandemia, en los que se tomó nota de los beneficios obtenidos por las personas que trabajaron desde su casa, y la productividad que tuvo como resultado. El objetivo buscado es el de promover el turismo doméstico, al contar los trabajadores con mayor tiempo libre, a la vez que se estimula la economía.

En Chile, desde el año 2.005 se redujo la jornada laboral de 48 a 45 horas a la semana. Quedó probado que esta reducción no tuvo un impacto negativo ni sobre el empleo ni sobre los salarios. Más aún, hace pocos días, la Cámara de Diputados aprobó un proyecto de Ley presentado por las opositoras Camila Vallejo y Karol Cariola, que rebaja la jornada a 40 horas semanales. Esto también surgió a consecuencia de la desigualdad económica y social del país vecino, que profundizó una crisis acentuada desde el comienzo de la pandemia.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) a través del Convenio Nº 47 y su posterior Recomendación Nº 116, propone reducir las horas de trabajo a una semana de 40 horas laborables, para lograr un mayor equilibrio entre la vida familiar y el trabajo. La reducción de la jornada laboral es necesaria para mejorar la calidad de vida de los trabajadores, a la vez que implica un aumento de los beneficios para los empleadores, ya que de esta forma se incrementa la productividad marginal del trabajo. A esta conclusión arribaron las diversas corrientes y teorías económicas, y significa que a mayor cantidad de horas trabajadas, menor es el producto que se obtiene por cada una de aquellas, y a la inversa.

Entonces, uno de los efectos de la revolución tecnológica debería incluir el incremento del tiempo libre, ya que se ha demostrado que se puede producir incluso más, trabajando menos horas. Ello, sumado a la necesidad de proteger la salud psicofísica de los trabajadores, y la creación de nuevos puestos de trabajo. Se ha probado también que el aumento de la siniestralidad (como los accidentes laborales) y el crecimiento de las enfermedades psíquicas (fatiga crónica, trastornos y alteraciones del sueño) padecidos por los trabajadores, es producto de la extensión y flexibilización de la jornada, tal como la conocemos en nuestro país, y en general, en el mundo.

La reducción de la jornada laboral sin reducción salarial, es una necesidad de la clase trabajadora a nivel mundial, y particularmente en Argentina, donde no se han podido recuperar los puestos de trabajo perdidos durante los últimos cuatro años de gobierno, y que se agravó por la pandemia del Covid-19. Sin embargo, una parte del empresariado de nuestro país pretende que se regrese al trabajo con los salarios ya devaluados, y que el Estado continúe pagando hasta el 50% de los mismos a través del Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP).

En suma, el proyecto de ley elaborado por Yasky, y que fue consensuado por la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), implica la adopción de políticas necesarias en la actual coyuntura del Covid-19, ya que la reducción de la jornada laboral redundará en beneficios para los trabajadores y las trabajadoras, y también para las empresas y el propio Estado.

 

(*) Abogada Especialista en Derecho del Trabajo.

PYMES SUR, es una Asociación Civil sin fines de lucro cuyo principio rector es la defensa de la industria nacional, el mercado interno, la producción, el trabajo, el acervo cultural y comunitario, la protección social de todas/os las/os habitantes de la Nación

Argentina. miércoles, 27 de mayo de 2020

El hombre en el centro de la escena

“Si volvemos a poner al hombre en el centro de la escena será insoportable vivir con desigualdad”   

Presidente Alberto Fernández

Comunera Verónica Tenaglia:

https://twitter.com/verotenaglia/status/1265268695582072832:

¿Pensará de igual forma quien gobierna la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, tendrá en cuenta que muchas zonas cuyo sustento por ejemplo era el turismo internacional deberán en lo inmediato reconvertirse. Valorará tener emplazado en Comuna 4 un Distrito Tecnológico que puede llegar a ser gran generador de divisas, priorizando su desarrollo con inclusión. Desde Pymes Sur consideramos imperiosa la creación de una Agencia de Ciencia y Tecnología porteña?

 

Omar Perotti. Por una Santa Fe industrial, motor de la Argentina.

El gobernador Omar Perotti asistió, este lunes en Rosario, al acto de balance y brindis de fin de año de la Federación Industrial Santa Fe (Fisfe), donde convocó a los presentes a trabajar por una provincia “industrial, con valor agregado, producción, ciencia y tecnología, y potenciarla plenamente para convertirla en el motor de la Argentina”.

“Cambiamos el sentido de la economía que se estaba llevando por delante los sueños, y ahora nos permite renovar expectativas. En estos días nada va a cambiar sustancialmente, salvo algo central como el entusiasmo y la confianza que genera un clima de expectativas diferente con el cambio de rumbo”, señaló Perotti en el encuentro que contó con la presencia de empresarios industriales de toda la provincia, y de la vicegobernadora, Alejandra Rodenas.

“Queremos una Santa Fe protagonista de este cambio –prosiguió Perotti-, y sacar a la cancha otra vez a nuestros emprendedores caídos. Los necesitamos con ese empuje de siempre, y quiero agradecerles a todos los esfuerzos por cuidar el empleo. Se notó un empresariado muy distinto al de la crisis del 2001 o 2002, eso marcó una diferencia sustancial”.

El gobernador reflexionó que “estar hoy en Fisfe, en el inicio de un gobierno, entendemos que es una señal importante, que ratifica los vínculos con el sector. Creo en esto, he trabajado toda la vida vinculado al sector de la producción, y creo particularmente en el sector industrial de Santa Fe y en cada uno de sus sectores productivos, tenemos lo que muchas otras provincias o regiones pueden envidiar: la capacidad de nuestros productores agropecuarios, productores, empresarios y emprendedores”.

En otro tramo de su discurso, el mandatario provincial convocó a los presentes a construir un camino que hay que “hacer juntos, y una victoria perfecta donde nadie pierde”, y les aseguró que del “otro lado del teléfono” van a encontrar “gente que sabe de lo que estamos hablando, que ha pasado por las mismas, y sabe a dónde tenemos que ir”.

Además, Perotti analizó que “hay una circunstancia dura de inicio, al igual que a nivel nacional desde el punto de vista fiscal, y una realidad socioeconómica de gravedad. Seguramente tendremos dificultades y habrá que superar obstáculos, pero tenemos en claro que el viento cambió y nosotros sabemos dónde nos va a llevar porque tenemos rumbo de una provincia que tiene que ser industrial, tiene que incorporar valor, y potenciarla plenamente para convertir a Santa Fe en el motor de la Argentina”.

Ley de ART

Finalmente, el gobernador se comprometió a impulsar los proyectos de adhesión a la ley de ART, “en el menor tiempo posible”, en consonancia con la mirada del presidente de la Nación, Alberto Fernández.

Por su parte, el presidente de Fisfe, Víctor Sarmiento, aseguró que “sin industria no hay Nación”, y agradeció la presencia de Perotti, quien “ha demostrado, en pocos días de gestión, tener un sentimiento hacia el sector industrial”.

Del encuentro, llevado a la cabo en la sede de la entidad de calle Entre Ríos al 1400, participaron también, el ministro de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la provincia, Roberto Sukerman; el senador nacional, Roberto Mirabella; el diputado nacional, José Nuñez; el senador provincial, Marcelo Lewandowski; el interventor de la Empresa Provincial de la Energía (EPE), Mauricio Caussi; los intendentes de Rosario, Pablo Javkin; de Villa Gobernador Gálvez, Alberto Ricci, y de Pérez, Darío Corsalini, entre otras autoridades y miembros del consejo directivo.

(Fuente: danielaleart.com)

Gobernador Omar Perotti en la Federación Industrial de Santa Fe: "hacer un camino juntos, una victoria perfecta donde nadie pierde"

Sigue la caída. Arcor adelanta vacaciones y sigue reduciéndose

Con pérdidas el año pasado de 1000 millones de pesos, Arcor registra en el primer trimestre de este año pérdidas por 874 millones y en el segundo trimestre ganancias por 665 millones. La multinacional argentina con presencia en 120 países determinó vacaciones forzosas para la última quincena de octubre en su planta de Colonia Caroya, Córdoba; opera el achicamiento de una planta de San Luis que llegó a emplear a 700 personas, reducida a 500 hace dos años y actualmente a 300 trabajadores; aplicó suspensiones en su planta de San Pedro, Arroyito y Río Negro y cerró su fábrica en Mendoza.Víctima de las políticas de reducción del poder adquisitivo de la mayor parte de la población, la situación del gigante de las golosinas demuestra que la desindustrialización es una realidad que alcanza a los más grandes holdings cuando el mercado interno se reduce a niveles inimaginables. Casi nadie se salva. El sindicato del sector (STIA) acaba de adherir al pronunciamiento de la CGT sobre emergencia alimentaria y nutricional, al tiempo que reitera la necesidad de abandonar el modelo económico "orientado a la especulación financiera y la primarización de la economía (que) atenta contra la independencia económica del país, favorece la fuga de capitales y se financia por medio del endeudamiento externo irresponsable que hipoteca el futuro de nuestros hijos".

Trabajadores en lucha en medio de la crisis de consumo y producción. Macri lo hizo